El reguetón es una música de baile en español construida sobre el dembow, un ritmo repetitivo de caja de ritmos que se remonta al dancehall jamaicano. Tomó forma en Puerto Rico a principios de los años noventa, después de que el reggae en español llegara desde Panamá a finales de los ochenta. Hoy es uno de los géneros más populares del Caribe hispanohablante y un fijo del pop global.
Ese ascenso nunca fue fácil. Las primeras grabaciones del género fueron casetes piratas grabados en marquesinas y vendidos desde los maleteros de autos, mientras la policía puertorriqueña confiscaba cintas en las tiendas bajo códigos de obscenidad. Tres décadas después, el mismo sonido llena estadios y mueve la industria musical de la región, un negocio que esta revista ha seguido desde los casetes hasta los estadios. Para una cobertura relacionada, véase De los casetes a los estadios: el negocio del reguetón, con precios.
La historia del reguetón son en realidad tres historias: un punto de partida panameño, una sala de máquinas puertorriqueña y una era de streaming que llevó el dembow a las listas de reproducción de todo el mundo. Cada etapa cambió quién hacía la música, quién la vendía y quién la escuchaba.
¿Dónde nació realmente el reguetón?
Las raíces del género llegan hasta la Ciudad de Panamá y los trabajadores afrocaribeños que construyeron el Canal de Panamá. Los inmigrantes jamaicanos y barbadeños trajeron el reggae consigo, y para finales de los años ochenta los artistas ya traducían el dancehall al español. Uno de los primeros éxitos del género, "El D.E.N.I" del cantante panameño Renato, hablaba de la discriminación que enfrentaban los panameños negros que hablaban inglés.
Panamá aportó la semilla; Puerto Rico la hizo crecer. Según Wikipedia, el reguetón se originó en Puerto Rico a partir del reggae en español de Panamá a finales de los años ochenta, y los artistas puertorriqueños han popularizado y dominado el género desde principios de los noventa. La isla se convirtió en lo que ese mismo relato llama la columna vertebral cultural y creativa del género.
¿Qué es el dembow y por qué importa?
El dembow es la firma del género: un patrón constante y sincopado de caja de ritmos tomado del riddim "Dem Bow" grabado en Kingston, Jamaica. Casi todas las canciones de reguetón se apoyan en él, y por eso un oyente puede pasar de una cinta underground de los noventa a un éxito actual de las listas sin perder el hilo. Es la razón por la que el género suena a sí mismo.
Los primeros productores, como DJ Playero y DJ Nelson, construyeron sus primeras pistas sobre ese riddim, mezclando hip hop y dancehall. El resultado fue un sonido underground puertorriqueño, rapeado y cantado en español, que tomaba prestado de Jamaica y Nueva York pero no respondía ante nadie fuera de los barrios donde se creaba.
¿Cómo sobrevivió la escena underground?
Sobrevivió gracias a los casetes y al boca a boca. Las grabaciones se hacían en marquesinas, los cobertizos de las casas en las afueras de San Juan, y en complejos de vivienda pública como Villa Kennedy y Jurutungo, a menudo con equipo de segunda mano. Las cintas luego se vendían o se pasaban de mano en mano en la calle.
Las autoridades reaccionaron. La policía puertorriqueña llevó a cabo una campaña contra la música: confiscaba casetes en las tiendas bajo los códigos penales de obscenidad, multaba a los vendedores y presentaba a los raperos como delincuentes en los medios. Las letras eran explícitas sobre drogas, violencia, pobreza, amistad, amor y sexo, y el género circulaba por redes informales y locales no oficiales.
Las cintas más buscadas de principios de los noventa eran The Noise I y II de DJ Negro y los volúmenes 37 y 38 de DJ Playero. El sonido era crudo, pero lo bastante bueno para cruzar las barreras de clase en la escena musical puertorriqueña. La distribución pirata sostuvo al género hasta alrededor de 1998, cuando se consolidó en el reguetón moderno.
¿De dónde viene el nombre?
La palabra es puertorriqueña. Existen varias historias sobre su origen, y discrepan en los detalles. Una sostiene que Daddy Yankee dijo "reggaeton" por primera vez mientras improvisaba en el mixtape Playero 34 en 1994. Otra le atribuye el mérito a DJ Erick, quien lanzó un álbum titulado Reggaetón Live Vol. 1, acortando "reggae" y "maratón".
El relato en español difiere en el número de la cinta. Según la entrada en español de Wikipedia sobre el reguetón, el propio DJ Playero recordó que Daddy Yankee acuñó la palabra en Playero 36, rapeando sobre "el que canta reguetón". Ambas versiones coinciden en lo esencial: la palabra nació en Puerto Rico a mediados de los noventa, dentro de la órbita de los mixtapes de Playero. Las autoridades lingüísticas, incluida la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, hoy recomiendan la grafía reguetón.
¿Cómo se globalizó el reguetón?
El público internacional adoptó el género a principios de los años 2000, y para la década de 2010 se había extendido por toda América Latina y ganado aceptación en el pop occidental convencional. La entrada en español señala que hacia el año 2000 el género ya se había asentado en la América hispanohablante y en Estados Unidos, donde se convirtió en una forma de expresión para muchos jóvenes.
El streaming hizo el resto. Un género que antes se movía en maleteros ahora viaja por las listas de reproducción, y las escenas regionales se han multiplicado: el dembow dominicano, las variantes chilena y mexicana, el neoperreo y el trapetón entre las fusiones. El baile del género, el perreo, carga con la misma herencia del dancehall que el ritmo mismo. Las estrellas de hoy mantienen el pipeline en marcha; la cobertura de la revista sobre la temporada de estadios de Karol G muestra hasta dónde ha llegado el sonido desde las marquesinas.
Qué significa esto para la próxima década
Lo que esto significa es que la fuerza del reguetón siempre ha sido su hibridez. El género absorbió el reggae en español, el dancehall jamaicano y el hip hop puertorriqueño, sobrevivió a una campaña policial y superó todos los formatos de distribución que le dieron. La evidencia establece los orígenes y la expansión; lo que sigue en disputa son cosas menores, como qué mixtape pronunció primero el nombre, y las propias fuentes discrepan.
El próximo capítulo se está escribiendo fuera de Puerto Rico, en las escenas regionales que ahora retroalimentan al mainstream. El dembow seguirá sonando debajo de todo, el mismo patrón de dos compases que nació en Kingston, pasó por Panamá y encontró su hogar en San Juan. La economía más amplia del género, y quién se beneficia del auge, es una historia aparte. Esto se conecta con nuestra nota anterior, Después del boom: quién gana cuando la literatura latinoamericana viaja.
