Dieta Mental, Somos el Resultado de Nuestros Hábitos

Cada día vamos desarrollando la conciencia de alimentarnos mejor y procuramos hacer modificaciones frecuentes en nuestra alimentación que nos ayuden a vernos mejor y sobre todo a sentirnos muy bien. Son hábitos que vamos formando con la práctica. Los alimentos influyen en nuestra salud corporal y contribuyen enormemente a nuestro nivel de energía.
La nueva conciencia invita a cuidarnos holísticamente, es decir a integrar las piezas del rompecabezas que somos los seres humanos y una de estas partes tan vital como las otras es la mente. ¿Alguna vez has pensado hacer una dieta mental? Así es, al igual que nuestro cuerpo, la mente también se alimenta. Por favor no confundas el cerebro con la mente, aunque están relacionados no son lo mismo. El cerebro es la parte física que alberga a la mente, la cual se alimenta de los pensamientos.
Todos tenemos pensamientos, que llegan en bastante cantidad. Algunos expertos dicen que tenemos alrededor de 70,000 a 90,000 al día. Aunque no sepamos el número exacto, son bastantes los pensamientos que nos llegan; obviamente estamos expuestos a la mente colectiva, el tema es seleccionar los pensamientos con los que queremos quedarnos y a este ejercicio le llamamos la dieta mental.
Imagínate que estás al frente de un bufet y si lo deseas puedes comer todo lo que hay allí. Probablemente escogerías los alimentos que más te gusten o si ya tienes la conciencia de alimentarte bien, elegirías los alimentos que más te beneficien. A si es la dieta mental, observarías todos los pensamientos que te llegan, e intencionalmente conservarías aquellos pensamientos que contribuyan a lo que deseas alcanzar.
En algún momento podemos pasar por situaciones difíciles que nos provocan incomodidad que hacen que nuestro viejo aprendizaje nos lleve a permanecer un tiempo en aquellos pensamientos tóxicos. Sin embargo, en la medida que sea nuestra determinación y practica podremos soltarlos y reemplazarlos por aquellos que nos lleven a la solución de la situación. Hay técnicas que nos pueden ayudar enormemente a elegir los pensamientos de más alta vibración y aunque es muy bueno tener alternativas, te sugiero que elijas dos o tres que tengas a la mano que puedas usar cada vez que lo requieras. Hoy comparto una de estas técnicas la cual es: es reemplazar un pensamiento de baja vibración o tóxico por uno opuesto o por otro que, aunque nada tenga que ver con el anterior, sea uno que eleva tu vibración.

La mente está para servirnos a nosotros y no para que nosotros le sirvamos a ella.

Every day we develop an awareness of eating better and we try to implement frequent changes in what we eat to help us look better and, above all, to feel well. We form these habits with practice. Food influences our health and plays a major role in our energy level.
This new awareness invites us to take care of ourselves holistically, to integrate the pieces of the puzzle of being human. One of these parts, as vital as the others, is the mind. Have you ever thought of having a mental diet? In fact, like our body, the mind also feeds. Do not confuse the brain with the mind, although related, they are not the same. The brain is the physical housing of the mind, which feeds on the thoughts.
We all have thoughts, which arrive in abundance. Experts say we have around 70,000 to 90,000 per day. Although we have no exact number, we know there are many. Although we are exposed to the collective mind, our main concern should be to select the thoughts which we want to keep – we call this exercise the mental diet.
Imagine being before a buffet. If you so choose, you may eat everything there. You would likely choose the foods you like most, or if you are already aware of how to eat well, you would choose the foods that most benefit you. In the mental diet, you would observe all of the thoughts that come to you, and you would intentionally preserve those that contribute to achieving what you desire.
At some point, we can go through difficult situations that cause discomfort and make our old learnings lead us to remain in toxic thoughts for a while. However, to the degree that we are determined and practice, we can release and replace them with those that lead us to the solution of the situation. There are techniques that can help us significantly in choosing higher vibration thoughts and although it is very good to have alternatives, I suggest you choose two or three that you have on hand that you can use every time you need to. Here is one of such techniques: replace a low vibration or toxic thought with an opposite or one that may be unrelated, but that elevates your vibration.

The mind exists to serve us and not for us to serve it.